Resumen
Los efectos de actividad convectiva severa sobre el terreno, principalmente en forma de tornados o microburst, ocasionan daños catastróficos en instalaciones e infraestructuras.
El viento destructivo generalmente comienza a partir de 50 nudos o 93 km/h.
En este umbral, es lo suficientemente fuerte como para romper ramas grandes de árboles, arrancar de raíz árboles poco profundos, derribar líneas eléctricas y causar daños estructurales menores en techos y ventanas.
Particularmente en aeropuertos producen: desplazamientos de aeronaves estacionadas, de vehículos y objetos en área de rampa, destrucción de Infraestructuras, inundación de los sistemas de drenaje, pueden dificultar el acceso por medios terrestres y demoras y cancelaciones afectando costos operacionales.
