El conflicto entre el Ministerio de Transporte y la Asociación de pilotos de líneas aéreas. (APLA)

por Manuel Alberto Gamboa

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En forma preliminar deseo advertir a los lectores de www.cedaeonline.com.ar que me comprenden las generales de la ley por mis antecedentes laborales y profesionales en el tema que trataré, muy mediático, polémico y con posturas cerradas.

He sido copiloto desde abril 1975, y luego comandante de línea aérea, entre septiembre de 1979 hasta febrero de 1990, de  Aerolíneas Argentinas Sociedad del Estado.

Desde el regreso de la democracia cuando se produjo la entrega del gremio a los pilotos participe activamente,  contribuí como miembro de la Honorable Comisión Directiva de la Asociación de Piloto de Líneas Aéreas (APLA) y también a nivel  internacional, tuve el honor de participar como Director del Comité Jurídico de la Organización Ibero Americana de Pilotos.

 Luego me tocó desempeñarme en la función pública como  Director Nacional de Transporte Aerocomercial, lo cual me obligó en marzo de 1990 a renunciar a mi carrera de piloto de líneas aéreas así como de la filiación gremial, porque entendí que la política  de gobierno de ese entonces, no era del todo acorde a los objetivos gremiales en cuanto a las privatizaciones y desregulación del mercado. No podía permitirme producir conflictos internos, contradictorios, personales e institucionales.

 Hecha la advertencia paso a dar mi opinión sobre el conflicto  desatado entre el gobierno nacional y el gremio de los pilotos en particular, si bien se hizo extensivo a los demás gremios aeronáuticos, y sus protagonistas notoriamente viralizados, quienes están azorados por las diatribas e insultos de parte de la dirigencia gremial como los exabruptos de funcionarios del área del Poder Ejecutivo.