Resumen.
El mundo presencia un vertiginoso avance del desarrollo de la tecnología espacial, con misiones espaciales, satélites, minería espacial, turismo espacial, hay un gran cambio luego de décadas de estancamiento en su desarrollo, frente a una inversión casi nula de la mayoría de los países en temas espaciales (con pocas excepciones), este último tiempo hay un nuevo despertar, tanto en el interés del público, como en el sector privado para explorar la última frontera de la humanidad “el espacio”.
Vemos a Estados y a Agencias Espaciales, limitadas en sus presupuestos, por la excesiva burocracia en algunos casos, o el desinterés general, que han sido algunos de los factores para que la humanidad no realice hazañas como las del siglo pasado, el alunizaje a la luna siendo la más espectacular de todas, dándose prioridad a otros temas, como el salir de la pobreza y mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos en la tierra.
Luego de 50 años, aparecen nuevos actores e intereses en la exploración espacial, con la esperanza de grandes ganancias en algunos casos y otros por temas científicos, esto se debe a los avances en el sector de la electrónica, especialmente de los microchips, el desarrollo de materiales ligeros y resistentes de alta tecnología, unidos a la potencia de procesamiento que son necesarios para la exploración espacial. Estos factores han dado lugar a que se puedan producir mini satélites cúbicos o nano satélites, a costos mucho más bajos que los satélites tradicionales, además de pesar menos de un kg, estos satélites pueden ser llevados a órbita por cohetes más pequeños y económicos que, los cohetes espaciales tradicionales. Esta gran funcionalidad, unida al bajo costo de puesta en órbita de estos satélites, ha hecho que se creen varios emprendimientos privados alrededor del mundo, especialmente en Europa y Estados Unidos, que ofrecen lanzamientos para estos satélites a bajos costos.
El futuro de las Agencias Espaciales, parece verse inevitablemente interconectado a partir de ahora a emprendimientos privados, esto en gran parte por los espectaculares resultados de empresa como SpaceX[1], y de otros emprendimientos menores que están logrando resultados más modestos pero muy sólidos en cuanto a costo y seguridad, esto hace que entidades como la Administración Espacial Aeronáutica de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) pueda ahorrar mucho en tiempo y dinero asignando misiones a empresas privadas que compiten entre sí, para ganar los contratos gubernamentales. Es posible que se vea en el futuro Agencias Espaciales completamente privadas, ya que ahora, hablando de empresas de Estados Unidos, las mismas reciben el apoyo de su gobierno en muchas áreas, como el de su infraestructura, aunque esto está cambiando rápidamente para algunas empresas.
En este sentido, se puede decir que la cooperación en el área aeroespacial no se dará solo entre países sino entre empresas y estados, al igual que entre empresas, las capacidades humanas están potencialmente avanzando en el espacio y a una velocidad impensable. ¿Esto trae nuevos paradigmas espaciales, que pasaría si una empresa privada quiere explotar metales de un meteorito?, ya que actualmente no se puede poseer territorios fuera del planeta, ¿Sería una concesión?, ¿Quién las otorga?, ¿Por cuánto tiempo?, ¿Se debe dar una parte de esos recursos a todo el planeta? o ¿Al país de origen de la misión? Este es un pequeño ejemplo de las muchas preguntas que tendrán que responderse en un plazo no muy lejano, dados los planes de colonización de la Luna, Marte y posteriormente otros planetas, qué papel juegan en este nuevo escenario los estados y sus Agencias Espaciales, ¿Cuál debe ser el lineamiento normativo y de cooperación?
[1] Briceño V., Gabriela. (2020). SpaceX. Recuperado el 25 febrero,
2022, de Euston96: https://www.euston96.com/spacex
